Odio la gente que a la hora del saludo, arrima la cara, pero no da beso.
Que te acerca su mejilla, amenazando con que su "chuick" apabulle tus oídos... pero no; prefieren dejar su boca en "mute".
Para mí, es como si una parte del saludo quedara completamente inconclusa... y el saludo cobra inmediatamente una nulidez tal, que me haría preferir que el saludante me estreche la mano, o simplemente, me diga un "hola" lejano, en la supuesta situación de que tuviera alguna intención lejana de ejercer algún cumplido hacia mí.
3.10.08
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